Entre Trump y Biden compraron unos 2.800 bloques publicitarios en el Futbol Americano y en la NBA en 2020, otros como Bush apoyando deportes como en el NASCAR, o Obama con el baloncesto, no solo demostrando sus habilidades y es que los que no ven la TV o escuchan las noticias, si siguen los deportes, en cualquier lugar del mundo.
Los calendarios deportivos ofrecen oportunidades para hacer” campaña permanente” durante todo el año en USA, además las temporadas de fútbol de la NFL y la NCAA y la Serie Mundial de béisbol son antes justo de las elecciones. Es el marketing deportivo llevado al mundo político, creando vínculos emocionales entre el seguidor y los clubs/ marcas a lo que añadimos a un candidato o a una marca política, todo ellos con mayor o menor intensidad, pero se la política se convierte en “gregaria” de la creación de valores positivos que representan ese deporte o atleta. De esta forma se consigue rápidamente un posicionamiento de marca, el sesgo de confirmación, etc., y por tanto de lo asociado.
Ahora imaginemos que no son los deportes, sino los e-Sports, porque realmente son iguales a nuestro efecto, incluso mejores, recordemos que los videojuegos permiten hasta hacer que el candidato sea el “prota”, etc. y desde luego la asociación de los seguidores a las marcas políticas o candidatos, aplicando medios de medición de Neuromarketing, son por supuesto más fiables que la encuesta, y ya no son tan caros, ni aparatosos, ni invasivos, al menos en un teclado, o en la cámara del PC, entre otros.
El protagonista es el “videojuego”, sin él no tendríamos los e-Sports, es como el balón, sin el no hay nada que jugar varios deportes.
La ventaja de los videojuegos es que el contenido no es efímero como en la publicidad y las imágenes, textos, etc., y aquí si podemos mantener la publicidad o ajustarla, siendo las competiciones un canal de prescripción de los videojuegos para los seguidores que los adquieran para jugar en sus modalidades, y entonces se convierte en experiencias e interactividad, que es quizás su mayor interés.
Además, podríamos hacer publicidad programática en juegos on-line realizando microtargeting a los jugadores en tiempo real, incluso cambiar los carteles, y vallas en el juego. La unión de la IA y de las herramientas del neuromarketing, pueden hacer muy eficaces los juegos.
En los e-Sports las competiciones, las retrasmisiones y eventos presenciales, el marketing (sponsors, venta de publicidad, contenidos, etc.) y merchandising (complementes, equipaciones, etc.) son lo mismo, a niveles distintos de ingresos y con ciertas peculiaridades. Pero es solo una cuestión de tiempo que llegue a popularizarse y competir o convivir con las competiciones tradicionales como canal.
Al igual que en los deportes tradicionales, el ser un patrocinador una marca política, es una opción y estaría genial, porque tendría mayor notoriedad, mejor recuerdo de los votantes, pero la adscripción de unos equipos o jugadores a una marca política, no creo que fuera lo mejor ni para el Club, ni para la “Marca política”, esto debería ser tan sutil que no seria efectivo. Pero si pagar publicidad, o hacer que los clubes jueguen a los juegos políticos, eso es normal y no implicaría en si mismo adscripción o ideología como tal, simplemente es algo profesional, o lúdico, sin carga ideológica.
La ventaja de los e-Sports es que todos los canales servirían como soportes de los banners, de inserciones, publicidad estática en eventos de competición, tanto en Streaming como en los canales que se emiten en tiempo real, en los videos bajo demanda, etc.
Es importante tener en cuenta al público al que nos dirigimos, sobre todo porque las ligas de e-Sports, son de juego concretos, se compite sobre el mismo juego, y además desde hace unos años las Corporación de Medios de Comunicación, y los operadores con plataformas no solo invierten en patrocinios de equipos, sino que han adquirido algunas ligas.
He intentado encontrar alguna norma que prohibiera en España por ejemplo “manchar la camiseta” o hacer publicidad en los Estadios o eventos, pero lo cierto es que no la he encontrado, y seguramente, aunque se pudiera hacer no es adecuado para España, o Europa, o simplemente caro, lo dejo ahí, pero si es precio, o es por la actividad deportiva, aunque seguramente sean acuerdos o directrices de CSD o de La Liga, u otros para evitar la violencia en los acontecimientos deportivos que se dieron años atrás.
Lo cierto es que aquí si se pueden hacer cosas.