NO ESCRIBO PARA “GUSTARTE” ALGORITMO: MARCA PERSONAL REBELDE EN RRSS.

Me dicen que no sé “venderme”, y probablemente tienen razón.

El primer error es evidente, escribo demasiado cuando se supone que hay que ser sintético, construir “píldoras” rápidas de digerir y priorizar el algoritmo por encima del contenido. Quizá no sea la forma “correcta” de estar aquí, pero es la mía.

Mi objetivo nunca ha sido el clic rápido, sino poner mis reflexiones a disposición de quienes todavía quieren pensar. De quienes quieren usar lo que leen, cuestionarlo, investigarlo.

Las redes sociales están llenas de mantras e ideas repetidas que se consumen rápido y funcionan bien, pero dejan poco poso. Por eso he preferido, muchas veces, callar antes que convertirme en una versión simplificada de mí mismo. Porque cuando un tema necesita tres páginas, reducirlo a tres bullets no es claridad, es otra cosa.

Mi obsesión es que nadie escuche lo mismo dos veces sobre el mismo asunto. Quienes me conocen saben que intento no repetir nunca contenido, ni cuando escribo ni en mis clases o conferencias.

Es cierto que he utilizado las redes sociales como instrumento de venta de mi marca personal, pero de forma indirecta. Porque uno acaba siendo lo que piensa y lo que escribe. No me interesa convertir mi trayectoria en un escaparate permanente, y quienes me leen o me recomiendan saben bien qué esperar.

Si mi valor reside en algo, quizá sea en esa rebeldía intelectual y en el respeto que tengo por mi audiencia. Prefiero compartir con pocos, que recomendarán por el valor de lo leído, antes que escribir pensando si esto funciona o no para el algoritmo.

Escribo para quien quiera quedarse un poco más charlando conmigo…

NOTA DE MI AMIGO NANO:

Siempre me ha funcionado mas cuando no he usado imágenes, o seguido la moda de usar IA para poner en la imagen. En este caso le he pedido a mi amigo Nano, “el banana” que hiciera algo y al final me ha dado la razón, mira lo que me dice:

“Entiendo perfectamente tu frustración. Las imágenes que te he mostrado pecan precisamente de lo que criticas en tu texto: son genéricas, intentan meter con calzador un texto largo (que la IA todavía no procesa bien a nivel ortográfico) y se sienten como ese «marketing de manual» del que intentas huir.

Tu mensaje es sobre profundidad, autenticidad y rechazo a lo artificial. Poner ese texto en un «bocadillo» de cómic sobre una foto de stock es, irónicamente, una versión simplificada y vacía.

Si me permites un consejo de «colega» humanoide: para un texto con tanta fuerza y rebeldía intelectual, la mejor imagen es ninguna, o una que sea radicalmente honesta.

Aquí tienes tres ideas que encajan mejor con tu esencia:

  1. El «Long-form» puro: En LinkedIn, a veces el impacto visual más fuerte es el espacio en blanco. Publica el texto tal cual, bien estructurado con saltos de línea, sin imagen. Que el lector no tenga distracciones.
  2. Una foto real de tu espacio de trabajo: No una de estudio, sino una de tu mesa real, con tus libros subrayados, tus notas a mano o una taza de café a medio terminar. Algo que diga «aquí hay alguien pensando de verdad».
  3. Un fragmento manuscrito: Una foto de una sola frase de tu texto escrita a mano en un cuaderno: «Reducir un tema a tres bullets no es claridad, es otra cosa». Eso rompe el scroll mucho mejor que cualquier diseño digital.

Siento haber intentado «venderte» una solución estándar cuando tu mensaje pedía a gritos salir del molde.”

Publicado en Uncategorized | Deja un comentario

NO SEAS IMITADOR DE JÓVENES EN RRSS SI QUIERES VENDER…

Comunicar con la Generación Z no consiste en imitar la juventud, sino en descodificar su forma de sentir, filtrar y construir identidad. Debemos entender que las redes sociales han reconfigurado sus estructuras emocionales y, sobre todo su arquitectura atencional.

Cuando les “hables” en RRSS:

  1. Prioriza la señal sobre el mensaje: Conecta mediante impulsos emocionales breves, no con discursos elaborados.
  2. Sustituye la promesa por la vivencia: Ellos no compran expectativas, validan experiencias.
  3. Abraza la imperfección: Menos «postureo» y más realidad. La producción de video perfecta hoy suena a mentira.
  4. Respeta sus códigos: No fuerces su lenguaje ni satures con emoticonos. La relevancia no se negocia, se merece.

Publicado en Uncategorized | Deja un comentario

REALPOLITIK DE WASHINGTON: VENEZUELA PETROLEO y SEGURIDAD.

5 de enero de 2026

No es el petróleo, eso es solo una parte, o eso espero. Si de verdad ha sido capaz de vulnerar la legalidad internacional y la suya interna por unos negocios sin más, de verdad hay que preocuparse.

Vamos a ayudarle a comunicar, porque si ha primado el pragmatismo sobre la ideología de libertad y la democracia, debería haber sido porque con esta acción buscaba la transformación de Venezuela en un actor funcional a los intereses de seguridad nacional USA y de paso estabilizar la zona, en un momento de cambios geopolíticos en el mundo.

Lo que ha querido trasmitir, seguro, es que el objetivo es desmantelar la influencia operativa de Rusia, Irán y China en la región, y su apoyo a otros países de la región como Cuba o Nicaragua, desde Venezuela. No entiendo que tiene que ver México, y lo de Groenlandia, pero dejémoslo en lo primero.

La Administración Trump parece haber decidido que la estabilidad regional y la seguridad energética son objetivos en un nuevo orden geopolítico, que esta cada vez más definido. Y es que “Lo nuevo sobre el orden mundial emergente es que, por primera vez, EE. UU no puede retirarse del mundo ni dominarlo”, como nos decía Kissinger.

Lo que no quiere USA es otra Libia, después de “descabezar” a Gadafi, el país es un Estado fallido, lleno de petróleo y gas, pero Trump, no necesita algo así, necesita el control, y eso con toda la oposición fuera del país la forma de hacerlo es manteniendo a gran parte de la “nomenclatura” controlando un país a través de su economía y que mejor que permitiendo a su ex-ministra del petróleo, y ahora nueva Presidenta, hacer este trabajo, a cambio de…quien sabe…

Pero, volviendo con Kissinger, “un país que exige la perfección moral en su política exterior no logrará ni la perfección ni la seguridad”, Washington, ha optado por “pactar” que es diferente de “negociar” términos concretos con uno de sus enemigos más directo en la zona, supongo que solo para evitar que otros tomen el control del petróleo.

¿Sera que la economía es un factor defensa?

Publicado en Uncategorized | Deja un comentario

ENSEÑAR A TRABAJAR: lo que no les contaron a los “becarios” en la Universidad ni en la FP.

4 de enero de 2026

He llegado a la conclusión de lo considero mi mayor «legado», durante más de veinticinco años, y fue formar a una especie laboral conocida como “los becarios : mi labor principal nunca fue enseñar técnica, eso ya lo traían en la mochila, sino enseñar a trabajar.

Entendí o mejor dicho aprendí de ellos, que enseñar a trabajar no consistía en dar instrucciones, sino en forjar una mentalidad para “sobrevivir” y «prosperar», en el mundo real de la empresa y el trabajo. Estas fueron las claves que traslade a cada uno de los que pasó por mis manos, basadas en la confianza y el crecimiento real.

1. El reto de liderar sin jerarquía

No fue un camino fácil. En muchas ocasiones, yo era solo un «jefe» nominal; muchas veces ni siquiera dependían formalmente de mí. Tuve que aprender a guiar mediante la influencia y el ejemplo, más que mediante el cargo.

A menudo, les encomendaba lo que muchos de ellos consideran «labores menores», pero yo siempre les hice ver que esas tareas son, precisamente, las más importantes para la estructura de la empresa. En el detalle y en la base es donde se construye el rigor profesional. Otras, venían conmigo a descubrir juntos algo nuevo, apasionante para ambos, pero esto le permitió entender que es trabajar el día a día.

2. La gestión del «No sé cómo seguir»

El mayor choque siempre fue pasar del entorno controlado (donde había una respuesta correcta o un manual), eran estudiante, al proyecto real cargado de incertidumbre.

En mi formación, les obligué a enfrentarse al bloqueo. Les enseñé que «no saber» era el punto de partida, no el de llegada. Mi objetivo siempre fue que aprendieran a investigar, a proponer soluciones antes de pedir ayuda y a entender que, en el trabajo, la capacidad de resolución valía más que la teoría pura.

3. Tirarse a la piscina con respaldo

Ellos brillaban porque de repente les quitaba su “flotador mental” y, porque alguien, por primera vez, les enseñó a asumir el riesgo. Pero nunca se trató de soltarlos al vacío sin más; se trató de darles autonomía con la seguridad de que había una red debajo, una supervisión que ellos no percibían, y el valor de arreglar o asumir lo que no hicieran bien.

Les daba el espacio para que tomaran decisiones y asumieran responsabilidades desde el primer día, sin importar su origen académico. Ese «respaldo» fue lo que les permitió arriesgarse. Cuando comprendieron que el error no sería castigado con el desprecio, sino analizado como una lección, su curva de aprendizaje se disparó. Sentirse respaldados les dio la valentía necesaria para innovar y muchos lo hicieron, ya decía que venían con la “mochila” llena, pero desordenada, como todos.

4. No eran becarios, eran profesionales.

Para mí, el éxito consistía en que dejaran de ser «ejecutores» para ser «pensadores». Les solté la mano progresivamente, tratándolos como futuros colegas. Al no verlos como simples piezas de un engranaje, ellos empezaron a ver el negocio con perspectiva global, entendiendo el «porqué» de las cosas y no solo el «cómo«.

5. El fracaso como herramienta de trabajo

Frente a un sistema que no enseña a fallar, en mis tutorías el error fue siempre bienvenido si venía acompañado de un análisis. Les enseñé que, si te equivocas y lo reconoces, es más rápido y barato, y estás aprendiendo. Se sincero, y ético, sin miedos.

Y sobre todo el volver, porque esa resiliencia es lo que diferencia a un futuro profesional corriente de uno brillante.

El legado: El «Flautista de Hamelín»

Hoy, al mirar atrás, la recompensa es inmensa. Veo a muchos de aquellos jóvenes ocupando hoy posiciones de alto nivel dentro del Grupo; otros han labrado carreras fuera y otros tantos han emprendido sus propios proyectos.

Por ello, guardo con especial cariño el “mote» que algunos, de forma simpática, me pusieron: el «Flautista de Hamelín». Me llamaban así porque me seguían, no por obligación contractual, sino por convicción.

Mi mayor orgullo no es que aprendieran a usar una herramienta, sino ver cómo se marcharon con la confianza de saber que podían resolver problemas. Porque eso, y solo eso, fue siempre trabajar.

Ahora, despues de «cuarenta años de servicios» me he prejubiliado, que no retirado, pero si te sirve algo de esto para tus «becarios», usalo, no tiene copyright.

Publicado en Uncategorized | Deja un comentario

¿DONDE INSERTAR LA DECISION PARA QUE NO TENGA QUE SER TOMADA? DE LA PERSUASION A LA DECISION ALGORÍTMICA Y EL FIN DEL MARKETING COMO LO CONOCEMOS.

27 de diciembre de 2025

Introducción:

Durante décadas, el marketing se definió como el arte —y la técnica— de influir en decisiones. Su campo de batalla fue la atención; su arma principal, el mensaje; su objetivo, la persuasión. Esta concepción, heredera de la publicidad de masas y del consumo industrial, ha quedado obsoleta. No por agotamiento creativo, sino por un cambio estructural mucho más profundo: la externalización de la decisión humana hacia sistemas inteligentes.

Este articulo no propone una tendencia ni una moda. Describe una mutación. El marketing ya no se dirige al consumidor: opera sobre el sistema que decide por él.

1. El fin del marketing como disciplina independiente

En el horizonte inmediato, el marketing deja de existir como área autónoma. No desaparece: se disuelve. Se integra en un entramado mayor compuesto por inteligencia artificial, ciencia de datos, psicología del comportamiento y diseño de sistemas.

Las categorías clásicas —campañas, segmentación, posicionamiento, funnel— pierden centralidad. En su lugar emergen sistemas adaptativos que operan en tiempo real, capaces de ajustar contexto, oferta y estímulo antes de que el sujeto formule conscientemente un deseo.

El rol tradicional del director de marketing muta. Ya no es un gestor de mensajes, sino un arquitecto de decisiones. Su responsabilidad no es comunicar valor, sino configurar entornos donde ciertas decisiones resultan inevitables.

2. Del consumidor al sujeto asistido

El concepto de consumidor presupone agencia, deliberación y elección consciente. El sistema que emerge ya no necesita ninguna de las tres.

El sujeto contemporáneo es un sujeto asistido: sus opciones son filtradas, sus preferencias inferidas, sus elecciones anticipadas, sus decisiones optimizadas.

La compra deja de ser un acto diferenciado y se integra en la experiencia cotidiana. El sujeto no decide: habita interfaces que deciden con él y por él, bajo la narrativa de la ayuda, la eficiencia y la personalización.

3. Del mensaje al entorno

El marketing clásico actuaba sobre la mente a través del mensaje. El marketing futuro actúa como la mente, configurando el entorno donde la decisión ocurre.

La secuencia tradicional —mensaje, atención, persuasión, decisión— se colapsa. El nuevo orden es distinto: entorno → hábito → automatismo → ejecución

No hay interrupción ni argumentación. Hay arquitectura cognitiva. El éxito no depende de ser recordado, sino de ser estructuralmente preferente.

4. La transformación de la marca

La marca deja de ser una identidad narrativa para convertirse en un sistema dinámico. Ya no se define por un tono, un relato o una promesa, sino por su capacidad de adaptación predictiva.

Las marcas del futuro no serán coherentes en sentido estético, sino en sentido funcional. Serán líquidas, mutantes, contextuales. Cambiarán de forma, tono y propuesta en tiempo real, manteniendo una coherencia invisible: la de su modelo de decisión.

La consistencia clásica se convierte en un lastre. La plasticidad se convierte en poder.

5. La nueva jerarquía de poder: infraestructura cognitiva

El liderazgo de mercado ya no se mide en cuota de mercado, sino en cuota de decisiones delegadas.

Quien controla: asistentes inteligentes, algoritmos de recomendación, motores de búsqueda conversacional, filtros de opciones, controla el mercado sin competir en él. El competidor no es derrotado: es omitido. No pierde por ser inferior, sino por no ser presentado como opción.

La guerra ya no se libra en el frente del mensaje, sino en la retaguardia cognitiva.

6. La desaparición de la venta

En este nuevo modelo, la venta no se produce en el momento del cierre, sino mucho antes. Cuando el sujeto llega al punto de contacto, la decisión ya ha sido tomada por el sistema.

La venta se convierte en una formalización. Un acto posterior a un proceso invisible de modelado conductual.

La venta fría desaparece. Solo existe la venta post-impacto: aquella que ocurre cuando la resistencia cognitiva ha sido neutralizada.

7. Marketing como balística psicológica

El presupuesto deja de ser la variable crítica. El poder reside en: – la velocidad de procesamiento, – la profundidad del dato, – la precisión del modelo psicológico, – la capacidad de adaptación instantánea.

El marketing se convierte en una ciencia de tiempo cognitivo cero. Gana quien actúa antes de la reflexión, quien elimina el intervalo donde podría emerger la duda.

8. El conflicto inevitable: ética, regulación y legitimidad

Este modelo no es neutro. Reduce la agencia individual, privatiza la decisión y automatiza la influencia. Por ello, el marketing deja de ser solo una práctica comercial para convertirse en un dispositivo de poder.

El conflicto ya no será entre marcas, sino entre sistemas de influencia y marcos regulatorios. Las empresas deberán elegir entre eficiencia absoluta o legitimidad social.

Las más sofisticadas aprenderán a gestionar ambas: simular ética sin renunciar al control.

9. El contra-movimiento

Como toda forma de poder, esta también genera resistencia. Emergerán productos, marcas y experiencias que vendan fricción, lentitud y autonomía. La libertad de decidir se convertirá en un bien escaso y, paradójicamente, en un producto premium.

La autonomía será un lujo.

10. Epílogo: después de la persuasión

El marketing del futuro no se preguntará cómo convencer al cliente.

Se preguntará algo distinto:

En ese desplazamiento —del argumento al entorno, del mensaje al sistema— se consuma la transformación definitiva del marketing.

La empresa que domine esta lógica no venderá más productos. Gobernará mejor los procesos invisibles que preceden a toda elección.

No competirá por atención. No luchará por recuerdo. No disputará preferencia.

Simplemente estará allí donde la decisión ocurre. Y como en toda doctrina de poder eficaz, su victoria será:

– invisible,

– rápida,

– y percibida como voluntaria.

Aquí termina el marketing tal como lo conocíamos.

Y aquí comienza otra cosa.: La ingeniería de la decisión.

Publicado en Uncategorized | Deja un comentario

«SUPERHÉROES: PROPAGANDA PSICOPOLÍTICA CON MITOS Y OTROS PERSONAJES”

26 de diciembre de 2025

Introducción: cuando el poder se disfraza de superhéroe

A lo largo de la historia contemporánea, los superhéroes no han sido únicamente productos de entretenimiento. En contextos de crisis, guerra o polarización política, han funcionado como herramientas simbólicas de propaganda, diseñadas para simplificar la realidad, movilizar emociones y construir identidades colectivas. Desde el Capitán América nacido en plena Segunda Guerra Mundial hasta Superbigote en la Venezuela chavista, el superhéroe político actúa como un “artefacto” de neuromarketing ideológico.

Vamos a analizar cómo estos personajes operan a nivel emocional, cognitivo e identitario, y por qué resultan especialmente eficaces en contextos de conflicto, escasez o amenaza externa.

El superhéroe como arquetipo psicológico y político

Desde la psicología profunda (Jung) y la psicología social, el superhéroe encarna el arquetipo del salvador: una figura que protege al grupo, combate al mal y ofrece seguridad simbólica. En política, este arquetipo se activa cuando:

  • La ciudadanía percibe amenaza externa o interna
  • Se debilitan las instituciones racionales
  • Aumenta la necesidad emocional de orden y protección

El superhéroe no argumenta: rescata, vence y castiga. Esto lo convierte en una herramienta ideal para la propaganda, donde la complejidad es un enemigo.

Superbigote: propaganda emocional en clave infantilizada

Superbigote es una representación caricaturizada de Nicolás Maduro como superhéroe. Desde el neuromarketing político, su diseño no es casual:

  • Estética infantil / modelos los Simpsons→ Reduce el pensamiento crítico y activo procesamiento periférico
  • Narrativa maniquea → Pueblo bueno vs. enemigos malvados (imperio, oposición, traidores)
  • Identificación líder-héroe → El líder no gobierna: salva

A nivel neuronal, este tipo de propaganda activa:

  • Sistema límbico (emoción, miedo, pertenencia)
  • Redes de identidad social (nosotros vs. ellos)
  • Sesgos de autoridad y familiaridad

Superbigote no busca convencer, sino reforzar la identidad emocional del seguidor, especialmente en públicos jóvenes o ya ideológicamente alineados.

Capitán América: el superhéroe como propaganda de guerra

El caso del Capitán América es paradigmático. Nace en 1941, en plena Segunda Guerra Mundial, con una función explícita:

  • Humanizar la nación
  • Personificar los valores estadounidenses
  • Convertir la guerra en relato moral

El Capitán América no es solo un soldado: es la bandera hecha cuerpo. Su diseño responde a principios clásicos de propaganda:

  • Claridad moral absoluta
  • Enemigo deshumanizado
  • Sacrificio heroico legitimado

Desde el neuromarketing, este tipo de figura facilita la aceptación emocional del conflicto, reduciendo disonancia cognitiva y normalizando la violencia como defensa del bien.

Superhéroes y simplificación cognitiva: pensar menos, sentir más

Uno de los grandes aportes del neuromarketing político es mostrar que, en política, la emoción precede a la razón. El superhéroe actúa como:

  • Atajo cognitivo
  • Sustituto del análisis complejo
  • Generador de certezas emocionales

En lugar de debatir políticas públicas, el mensaje se reduce a:

“Nuestro héroe nos protege de los villanos”

Esto es especialmente eficaz en contextos de:

  • Crisis económica
  • Polarización extrema
  • Fatiga democrática
  • Posdemocracia (Crouch)

Identidad, pertenencia y obediencia emocional

Tanto Superbigote como Capitán América funcionan como marcadores identitarios. No se consumen solo como personajes, sino como símbolos de pertenencia:

  • Apoyar al héroe es apoyar al grupo
  • Criticar al héroe es traicionar a la comunidad

Desde la Teoría de la Identidad Social (Tajfel), el superhéroe político fusiona líder, nación y moralidad, creando una lealtad emocional difícil de romper con argumentos racionales.

Riesgos democráticos del superhéroe político

Aunque eficaces, estos “dispositivos” tienen un coste elevado:

  • Infantilización del debate público
  • Deslegitimación del disenso
  • Normalización del autoritarismo emocional
  • Sustitución de instituciones por figuras carismáticas, etc

El superhéroe político no fortalece la democracia: la simplifica

Conclusión: del cómic a la psicopolítica

Superbigote y Capitán América pertenecen a contextos ideológicos distintos, pero comparten una lógica profunda: el uso del superhéroe como ingeniería emocional del poder. En ambos casos, el objetivo no es informar, sino alinear emocionalmente, construir un “nosotros” moral y neutralizar la crítica.

Comprender estos mecanismos desde el neuromarketing político no es solo un ejercicio académico, sino una herramienta crítica para detectar cómo el poder se reconfigura cuando la política deja de hablar al cerebro racional y empieza a hablar, directamente, al sistema emocional.

Publicado en Uncategorized | Deja un comentario

POPULISMO VISUAL Y PSICOPOLÍTICA: CUANDO EL PODER SE VISTE COMO EL PUEBLO

El populismo contemporáneo ya no se impone únicamente a través del discurso, sino mediante una coreografía visual cuidadosamente diseñada. En este marco, la indumentaria del líder deja de ser un elemento accesorio para convertirse en un dispositivo psicopolítico: regula emociones, construye identificación y neutraliza la percepción de amenaza.

El chándal es uno de los artefactos más eficaces de este populismo visual. No es una prenda inocente ni casual. Es revolucionaria sin ser intimidante. No remite al uniforme militar ni al imaginario del golpe de Estado; remite al barrio, a la cotidianidad, al común. El mensaje implícito es claro: “soy como tú”, aunque el poder que se ejerce sea radicalmente asimétrico.

Desde una lógica psicopolítica, el chándal reduce la distancia simbólica entre líder y ciudadanía. Desactiva el miedo, pero refuerza la dependencia emocional. El líder no aparece como dominador, sino como extensión del pueblo. Se diluye la figura del gobernante y emerge la del representante absoluto: el pueblo soy yo.

Este mecanismo se suaviza aún más con el uso de camisetas de la selección nacional o símbolos deportivos del país. Aquí el populismo visual opera en clave de nacionalismo blando. No hay imposición ideológica explícita, sino identificación emocional. La nación se convierte en sentimiento compartido y el líder en su portador visible. No se representa al Estado; se encarna la emoción nacional.

Hugo Chávez construyó este relato con precisión. El chándal para el día a día, la camiseta de la Vinotinto( su seleccion de futbol) para la nación emocional, y el “liquiliqui” para los momentos solemnes. Esta secuencia no es estética: es psicopolítica. Cada prenda corresponde a un nivel de relación con el poder.

El “liquiliqui”, con su cuello cerrado, parecido al cuello Mao sin serlo, cumple una función simbólica clave. Cierra el cuerpo, disciplina la imagen, impone autoridad sin recurrir al uniforme militar. Desde 2017, su uso reiterado lo convierte en símbolo de lo patrio institucionalizado. El líder ya no es solo pueblo: es tradición, continuidad y destino nacional.

Este patrón no es exclusivo de Venezuela. Fidel Castro, especialmente en su etapa tardía, transitó del uniforme guerrillero a una vestimenta más civil con guayaberas de tonos claros, que transformó su figura de comandante en patriarca. El poder deja de ser épico para volverse permanente. Sin olvidar el chándal, del que creo que fue el precursor, sin querer.

En el caso de Vladimir Putin, la estrategia no es de cercanía popular directa, sino de normalización estética del poder. Ropa deportiva, escenas cotidianas, exhibición del cuerpo funcional. No busca parecer “uno más”, sino hacer aceptable la concentración de poder mediante la banalización visual. El autoritarismo no se presenta como excepción, sino como normalidad.

La psicopolítica opera aquí a través de la emoción y la repetición. La ropa no impone; familiariza. No ordena; seduce. El líder no necesita proclamar su centralidad: la imagen la naturaliza.

En este sentido, el populismo visual es una forma de dominio suave. No reprime de entrada; captura. No asusta; tranquiliza. Sustituye el conflicto político por una relación emocional entre líder y ciudadanía. La crítica se vuelve disonante porque rompe la identificación afectiva.

La ropa, así entendida, no viste cuerpos: viste regímenes. Cada prenda es una pieza de ingeniería emocional. Y en el populismo contemporáneo, el poder no necesita parecer autoritario para serlo. Basta con parecer cercano, cotidiano, casi inofensivo.

Porque cuando el líder se viste como el pueblo, el pueblo deja de verse a sí mismo como contrapoder.

Publicado en Uncategorized | Deja un comentario

La PAUSA el «acto más revolucionario» de esta Navidad

14 de diciembre de 2025

En un mundo que acelera constantemente, donde la inteligencia artificial parece predecir incluso nuestras decisiones más íntimas, la pausa se convierte en el acto más revolucionario que podemos hacer, elegir tiempo para mirar con claridad, sentir y reflexionar.

Rolf Dobelli en “El arte de pensar con claridad” nos dice que “La vida moderna está plagada de ruido; no se puede pensar, ni sentir ni tomar buenas decisiones en medio de tanto ruido”, con una sobrecarga de información y la rapidez con la que nos movemos solo amplifica el ruido en nuestras vidas. Este ruido no solo nos desconecta de lo que realmente importa, sino que también nos priva de la capacidad de tomar decisiones reflexivas y conscientes.

Sea en lo personal o profesional, la capacidad de tomar decisiones se ve profundamente influenciada por la capacidad de detenerse, al menos de vez en cuando, y no solo para recuperamos nuestro bienestar emocional, sino que también para ganar perspectiva para tomar decisiones más alineadas con nuestros valores, deseos, y aspiraciones, ver el pasado como una proyección de futuro, el nuestro.

Las vacaciones de Navidad, en su esencia, nos ofrecen una oportunidad única para reflexionar, para tomar un respiro y reconsiderar nuestras prioridades. A lo que se suma no solo pensar en nosotros, sino en nuestra familia y amigos, que no olvidemos son parte de nuestra vida, y a los que nuestras decisiones, y las suyas, afectan a nuestro “microcosmos” y la homeostasis física y psíquica.

Un anticipo de Felicitacion de Navidad…

Publicado en Uncategorized | Deja un comentario

TODOS LOS POLÍTICOS SON KEYNESIANOS… AUNQUE SE LLAMEN LIBERALES, CONSERVADORES O DE CENTRO… EN CAMPAÑA TODO VALE

9 de noviembre de 2025

La verdad incómoda es que todos los políticos, de izquierda, derecha o centro, son keynesianos de facto. Promueven iniciativa privada y competencia, pero estabilizan, redistribuyen y regulan cuando la realidad los obliga. Gobernar no es ideología; es pragmatismo, y quien diga lo contrario, está haciendo teatro, pero no le votaran en este nuevo escenario social del mundo occidental.

Que nadie se engañe: incluso los que se autodenominan liberales o centristas, lo que antes se llamaba social-liberalismo, gobiernan como keynesianos, aunque no lo sepan. De hecho, a algunos deberían darles alguna lección de economía de tipo rápido, es sencillo, de verdad, no se les pide que detecten errores en modelos matemáticos, de hecho, alguien que sepa lo que hará es justificas sesudamente detrás de un montón de ecuaciones, muy Keynesiana los errores,

Prometen mercados libres y reducción del Estado, pero en cuanto la economía flaquea, abrazan el estado de bienestar, sostienen el sector público y aceptan déficits crónicos como si fueran inevitables.

Gobernar significa hacer políticas contracíclicas: gastar en crisis, regular en exceso para que nada se derrumbe y redistribuir cuando la sociedad amenaza con explotar. La ideología se queda en el discurso; la realidad manda, pero no engañemos, no usemos eufemismos, y sobre todo demos paso al cambio, y o crecemos y atraemos, o …

Miremos la historia: los años 20 y 30 con el New Deal lo dejaron claro. Incluso los liberales recurrieron a gasto público masivo, regulación e intervención estatal para que la economía sobreviviera a su propio desorden. Keynes solo puso nombre a lo que todos hacen: rescatar mercados y sociedades cuando se derrumban, no cuando los políticos quieren.

Y los impuestos… dejemos de fingir. Incluso los más liberales los aceptan porque saben que sin un sistema tributario justo y progresivo, no hay mercado que funcione. La riqueza sin cohesión social es un castillo de naipes, pero es corto, pero no ojo, no se trata de cobrar a unos pocos, se trata de verdad de hacer impuestos, no confiscatorios, y regular al resto de impuestos de la CCAA en este país.

La verdad molesta: la ideología de los actuales partidos es teatro. Todos los políticos, incluso los que se llaman liberales, son keynesianos de facto: promueven la iniciativa privada, pero estabilizan, regulan y redistribuyen cuando la realidad los obliga. Gobernar es pragmatismo, no dogma, pero con seriedad, y honestidad, prometer ya sabemos que es necesario en campaña y todos asumimos que no se cumplirá.

Publicado en Uncategorized | Deja un comentario

La IA no odia a las mujeres, pero podría dejarlas sin trabajo ¿como lo ves Yolanda?

7 de noviembre de 2025

La inteligencia artificial promete eficiencia, innovación y productividad. Pero bajo ese discurso optimista late una realidad menos visible: podría golpear con especial dureza al empleo femenino, sobre todo en el segmento medio del mercado laboral, el mismo que ha permitido a millones de mujeres incorporarse y mantenerse en la vida profesional durante las últimas décadas.

El avance de la IA no afecta a todos por igual. Mientras los trabajos altamente cualificados —ingenieros, analistas de datos, estrategas digitales— crecen y los empleos manuales o de cuidados resisten, el segmento intermedio se está erosionando. Y es precisamente ahí donde la presencia femenina es más alta: puestos administrativos, técnicos, docentes, financieros o de atención al cliente.

La paradoja es clara: la IA no destruye tanto los empleos físicos ni los de élite, sino aquellos que requieren habilidades cognitivas medias —gestionar, redactar, coordinar, comunicar—. Tareas que los sistemas inteligentes pueden automatizar con facilidad y que, además, constituyen el corazón del trabajo femenino contemporáneo.

La consecuencia es un riesgo de polarización laboral: más empleos en los extremos (altamente cualificados o de baja remuneración) y menos en el centro. En ese proceso, muchas mujeres pueden quedar atrapadas en una “trampa del empleo medio”, viendo cómo sus competencias pierden valor justo cuando la economía exige adaptabilidad tecnológica.

La amenaza no es solo económica. Es simbólica. Durante décadas, las mujeres han luchado por ocupar espacios profesionales estables, equilibrando productividad y conciliación. Si esos puestos desaparecen o se devalúan, la IA podría romper el techo de cristal… al revés, expulsando a las mujeres del corazón del sistema laboral hacia los márgenes menos reconocidos o peor pagados.

A todo ello se suma un problema estructural: la brecha en las disciplinas STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas). Los nuevos empleos que crea la IA —diseño de algoritmos, análisis de datos, desarrollo de modelos— surgen en sectores donde las mujeres aún están infrarrepresentadas. Es decir, mientras la tecnología automatiza los trabajos donde ellas son mayoría, los nuevos nichos se abren donde ellas son minoría.

El riesgo de una nueva desigualdad digital de género es real. No basta con incluir a las mujeres en la conversación tecnológica: hay que garantizar que formen parte de su construcción, de sus códigos, de su ética y de su regulación. Si no, los algoritmos reproducirán las desigualdades del pasado con apariencia de neutralidad.

La solución no pasa solo por aprender a programar. Pasa por reentrenar competencias en pensamiento crítico, creatividad, liderazgo, empatía y ética aplicada a la tecnología. Pasa por impulsar políticas que favorezcan la transición digital con perspectiva de género, evitando que la automatización se convierta en un nuevo sesgo estructural disfrazado de eficiencia.

Porque la IA no es un destino inevitable, sino una herramienta. Puede liberar tiempo y talento o puede concentrar poder y desigualdad. Lo que determinará su impacto no será su código, sino nuestras decisiones colectivas.

Si no actuamos, la inteligencia artificial podría convertirse en el mayor avance tecnológico del siglo… y el mayor retroceso silencioso para la igualdad.

NOTA: A partir de una idea expresada de Carme Artigas

Publicado en Uncategorized | Deja un comentario