14 de diciembre de 2025
En un mundo que acelera constantemente, donde la inteligencia artificial parece predecir incluso nuestras decisiones más íntimas, la pausa se convierte en el acto más revolucionario que podemos hacer, elegir tiempo para mirar con claridad, sentir y reflexionar.
Rolf Dobelli en “El arte de pensar con claridad” nos dice que “La vida moderna está plagada de ruido; no se puede pensar, ni sentir ni tomar buenas decisiones en medio de tanto ruido”, con una sobrecarga de información y la rapidez con la que nos movemos solo amplifica el ruido en nuestras vidas. Este ruido no solo nos desconecta de lo que realmente importa, sino que también nos priva de la capacidad de tomar decisiones reflexivas y conscientes.
Sea en lo personal o profesional, la capacidad de tomar decisiones se ve profundamente influenciada por la capacidad de detenerse, al menos de vez en cuando, y no solo para recuperamos nuestro bienestar emocional, sino que también para ganar perspectiva para tomar decisiones más alineadas con nuestros valores, deseos, y aspiraciones, ver el pasado como una proyección de futuro, el nuestro.
Las vacaciones de Navidad, en su esencia, nos ofrecen una oportunidad única para reflexionar, para tomar un respiro y reconsiderar nuestras prioridades. A lo que se suma no solo pensar en nosotros, sino en nuestra familia y amigos, que no olvidemos son parte de nuestra vida, y a los que nuestras decisiones, y las suyas, afectan a nuestro “microcosmos” y la homeostasis física y psíquica.
Un anticipo de Felicitacion de Navidad…