TODOS LOS POLÍTICOS SON KEYNESIANOS… AUNQUE SE LLAMEN LIBERALES, CONSERVADORES O DE CENTRO… EN CAMPAÑA TODO VALE

9 de noviembre de 2025

La verdad incómoda es que todos los políticos, de izquierda, derecha o centro, son keynesianos de facto. Promueven iniciativa privada y competencia, pero estabilizan, redistribuyen y regulan cuando la realidad los obliga. Gobernar no es ideología; es pragmatismo, y quien diga lo contrario, está haciendo teatro, pero no le votaran en este nuevo escenario social del mundo occidental.

Que nadie se engañe: incluso los que se autodenominan liberales o centristas, lo que antes se llamaba social-liberalismo, gobiernan como keynesianos, aunque no lo sepan. De hecho, a algunos deberían darles alguna lección de economía de tipo rápido, es sencillo, de verdad, no se les pide que detecten errores en modelos matemáticos, de hecho, alguien que sepa lo que hará es justificas sesudamente detrás de un montón de ecuaciones, muy Keynesiana los errores,

Prometen mercados libres y reducción del Estado, pero en cuanto la economía flaquea, abrazan el estado de bienestar, sostienen el sector público y aceptan déficits crónicos como si fueran inevitables.

Gobernar significa hacer políticas contracíclicas: gastar en crisis, regular en exceso para que nada se derrumbe y redistribuir cuando la sociedad amenaza con explotar. La ideología se queda en el discurso; la realidad manda, pero no engañemos, no usemos eufemismos, y sobre todo demos paso al cambio, y o crecemos y atraemos, o …

Miremos la historia: los años 20 y 30 con el New Deal lo dejaron claro. Incluso los liberales recurrieron a gasto público masivo, regulación e intervención estatal para que la economía sobreviviera a su propio desorden. Keynes solo puso nombre a lo que todos hacen: rescatar mercados y sociedades cuando se derrumban, no cuando los políticos quieren.

Y los impuestos… dejemos de fingir. Incluso los más liberales los aceptan porque saben que sin un sistema tributario justo y progresivo, no hay mercado que funcione. La riqueza sin cohesión social es un castillo de naipes, pero es corto, pero no ojo, no se trata de cobrar a unos pocos, se trata de verdad de hacer impuestos, no confiscatorios, y regular al resto de impuestos de la CCAA en este país.

La verdad molesta: la ideología de los actuales partidos es teatro. Todos los políticos, incluso los que se llaman liberales, son keynesianos de facto: promueven la iniciativa privada, pero estabilizan, regulan y redistribuyen cuando la realidad los obliga. Gobernar es pragmatismo, no dogma, pero con seriedad, y honestidad, prometer ya sabemos que es necesario en campaña y todos asumimos que no se cumplirá.

Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario