¿POR QUÉ LOS GRANDES DE LA IA QUIEREN AHORA PISAR EL FRENO? de la creación a la industrialización

La pregunta resulta, como mínimo, paradójica.

Durante años las grandes compañías de inteligencia artificial han competido por acelerar.

Y ahora algunos de quienes están en cabeza empiezan a decir que quizá deberíamos ir más despacio.

La explicación oficial es importante y no conviene minusvalorarla: seguridad.

Pero creo que merece la pena hacerse una segunda pregunta:¿Es únicamente seguridad?

Probablemente estamos mezclando varias cosas:

1. SEGURIDAD. La capacidad está creciendo más deprisa que algunos mecanismos para controlarla, pero aqui no lo veo del todo, pero es lo que dicen.

2. INFRAESTRUCTURA. Crear más inteligencia exige chips, memoria, centros de datos, electricidad, redes, agua y territorio.

3. DINERO. La IA está dejando de parecer únicamente software para convertirse también en una industria intensiva en capital.

4. RENTABILIDAD. Entre construir un modelo extraordinario y conseguir que millones de empresas paguen por utilizarlo existe un espacio enorme llamado monetización.

5. EMPRESA. Los modelos avanzan en meses. Las organizaciones necesitan años para modificar datos, procesos, sistemas, personas y estructuras.

6. COMPETENCIA. Y aquí aparece una cuestión particularmente delicada.

Cuando los líderes de una industria proponen nuevas barreras, evaluaciones, controles y estándares, esas medidas pueden mejorar la seguridad, pero también pueden tener un efecto secundario: resultan más fáciles de soportar para quienes ya tienen escala, capital, infraestructura y posición de mercado que para quienes intentan alcanzarlos.

Precisamente por eso algunas empresas europeas están cuestionando ahora que una ralentización impulsada por los líderes estadounidenses sea necesariamente buena para quienes vienen por detrás.

7. CHINA. Y todavía queda la contradicción más difícil.

¿Cómo ralentizas una tecnología estratégica si no puedes garantizar que tu competidor geopolítico hará exactamente lo mismo?

Ahí la seguridad tecnológica choca directamente con la seguridad nacional.

Por eso quizá estemos interpretando equivocadamente lo que está ocurriendo.

Puede que no se trate simplemente de frenar la IA sino que estemos entrando en una segunda fase de la carrera.

La primera consistía en: CREAR INTELIGENCIA.

La siguiente puede consistir en: INDUSTRIALIZAR INTELIGENCIA. Hacerla más barata, eficiente, segura, financiable, sostenible, integrable y, sobre todo, productiva.

Y quizá la verdadera pregunta ya no sea:“¿Quién tiene el modelo más potente?”

Sino: “¿Quién conseguirá convertir toda esa inteligencia en una infraestructura económica que podamos realmente utilizar y pagar?”

He desarrollado el análisis completo en una presentación aquí:

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